03 Sep

Nuestra huella ecológica

¿Qué es nuestra huella ecológica? La huella ecológica se define como el impacto ambiental de las actividades humadas, el consumo de recursos naturales que suponen nuestras tareas cotidianas. Se puede determinar a través de las cantidades de agua, energía, suelo, materias primas, etc. que son necesarias para fabricar los elementos que consumimos o usamos para desarrollar las actividades diarias.
A veces, cuando pensamos en problemas ambientales, nos viene a la mente el calentamiento global, la caza de ballenas, la deforestación de los bosques y cada uno de los conflictos que ponen en relieve las campañas ecologistas que nos colocan entre anuncios de la tele.

Sin embargo, el estilo de vida occidental, muy asociado al consumo (recuerden la obsolescencia programada) tiene fuertes consecuencias en el gran ecosistema planeta tierra.

Actos tan nimios como dormir con la radio/tele encendida, consumir cualquier producto envasado (si lo piensas un momento, te darás cuenta de que todo lleva envoltura plástica…), hablar por teléfono o abrir el grifo, tiene más consecuencias de las que crees. Reflexionando un poco sobre el tema me he decidido a calcular mi huella ecológica y afrontarlo. ¿Cómo? Existen varias herramientas en internet para medir tu impacto a través de cuestionarios sobre estilo de vida y decisiones a la hora de consumir (¡no vale mentir!). He utilizado Ecological Footprint y me ha dicho que…

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Nada más y nada menos. Supongo que los que habitamos por estas latitudes del planeta por ahí andaremos, una Tierra arriba, una Tierra abajo. Sin embargo, podemos quedarnos en eso o pasar a la acción, es decir, tomar actitudes más responsables con el fin de reducir nuestro impacto. Hay muchas opciones para mejorar. Para muestra, un botón: el siguiente microcorto de Evelin Navarro, el cual ganó la segunda edición del Festival Ecológico de microcortos La Luciérnaga Fundida-Universidad Católica San Antonio, pone en relieve lo superfluo de muchos aspectos de nuestra vida.

No sé si Colin Beavan realizó el mismo ejercicio que nosotros, determinar su huella ecológica, pero algo parecido debió pensar cuando puso en marcha su proyecto personal No Impact Man (blog). El reto consistía en minimizar al máximo su huella ecológica, reduciendo el impacto de todas las acciones de su vida. Llegó a vivir 6 meses sin electricidad y a consumir solamente alimentos producidos a menos de 250 km de su lugar de residencia. Como podemos ver en el tráiler del documental que grabó su vivencia, tuvo que implicar a toda su familia, con los consecuentes conflictos que determinadas decisiones llevaba.

Es, cuanto menos, un planteamiento valiente. Desde RURALiSLA seguimos su perfil de Facebook donde sigue compartiendo interesantes reflexiones sobre un estilo de vida más saludable y promulgando un mundo más sustentable. ¿Y tú? ¿vas a hacer algo para reducir tu huella?

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