19 Mar

Las redes sociales denuncian

Decía Paul Gillin, gurú de las comunicaciones:

 “Mediante la creación de contenido irresistible te puedes convertir en una celebridad”

Sin embargo hay muchos que se equivocan a la hora de elegir el contenido irresistible, a veces por ignorancia, a veces por afán de llamar la atención, muchas veces, por una mezcla de ambas cosas. Hay quien sube un vídeo transgrediendo los límites de velocidad queriendo coronarse como el más ¿atrevido? ¿guay? y hay quien cuelga una foto, de la misma manera, con un canguro, un tiburón, una tortuga, un tigre, o con todos ellos.

Selfie de Allan Dixon con un pequeño canguro

Selfie de Allan Dixon con un pequeño canguro

Las redes sociales han dejado en evidencia a varios personajes de cierta popularidad implicados en casos de furtivismos. Es muy simple, del mismo modo que los ‘fitipaldis’, los protagonistas muestran estúpidamente los trofeos a través de una fotografía que cuelgan en las redes sociales o un video sobre el acto en sí mismo (lo que ofrece más pruebas sobre ensañamiento y demás), este material se viraliza –es compartido compulsivamente- y llega a las autoridades. A veces es el propio SEPRONA el que rastrea las redes en busca de estas evidencias gráficas, como le pasó a un individuo que capturó un tiburón martillo en las inmediaciones del Roque de Garachico y lo divulgó por Facebook.

https://www.youtube.com/watch?v=7QreXjibURI

No siempre denuncian las autoridades. Entiendo que es un imposible para las fuerzas del orden ojear todas las tonterías que cuelga el personal en las redes. Muchas veces son los propios ciudadanos los que interponen las denuncias. Esto es una buena noticia dada la indiferencia generalizada de la ciudadanía frente a cuestiones que no les atañen directamente.

Hay más casos. Hace relativamente poco saltó en la prensa más amarilla una noticia en la que un personaje de la escena americana de las “celebrities” había declarado su amor a su pareja grabando un corazón con su nombre y el de él en una formación rocosa del Parque Nacional de Coconino, en Arizona. Colgaba la imagen en Instagram, otra red social, y, una vez más, se armaba el revuelo. De acuerdo a las publicaciones la famosa deberá enfrentarse al peso de la ley.

Corazon grabado por Vanessa Hudgens en una roca de un parque nacional .

Los parques nacionales son una de las figuras de más alta protección medioambiental en la mayoría de los países, este tipo de acciones nunca deben quedar impunes. Está totalmente prohibido salirse de los senderos marcados por motivos de conservación. Peor aún es entrar en las zonas de reserva o uso restringido.

A muchas personas esto les parece excesivo. Pero imaginemos que los 3,5 millones de visitantes al año que recibe el Parque Nacional del Teide pudieran caminar por donde les diera la gana. El sentido común dictaría que el tránsito de esos visitantes debería ordenarse de alguna manera y eso es, precisamente, lo que pautan las normas de conservación al establecer zonas de uso restringido.

Es muy habitual que la gente comparta en las redes sociales las fotos de sus vacaciones, pero algunos/as deben cuidar de publicar imágenes del lugar donde disfrutan de sus días de descanso. Por las islas son muy comunes las acampadas en sitios no autorizados. Es una opción muy popular entre los más jóvenes que no pueden costearse un apartamento cerca del mar. Pero el Art. 33.5 de la Ley de Costas es muy claro: Quedarán prohibidos el estacionamiento y la circulación no autorizada de vehículos, así como los campamentos y acampadas. Mucho cuidado también al sacarse fotos alrededor de la hoguera en la acampada, porque fuego no se puede hacer donde queramos, sólo se puede hacer en los sitios habilitados para ellos, como por ejemplo asadores.

 

Otro delito que ha sido ampliamente denunciado por su publicación masivo en la social media es el maltrato animal. Tristemente internet es el vehículo por excelencia para popularizar la barbarie contra los animales. Cualquiera se enervar al ver lo que hacen ciertos salvajes. Sin embargo, no hay que caer en la provocación. Desde luego, lo que pretenden estos individuos es llamar la atención. Los especialistas son claros y unánimes: no debemos contestar ni seguir compartiendo los delitos cometidos. Lo más correcto es hacerlo llegar directamente a las autoridades.

Denuncian…pero también incitan

Fuente: Asaf Hanuka

El surgimiento de las redes sociales ha cambiado nuestra forma de relacionarnos. Todos conocemos a alguien que documenta compulsivamente todo lo que vive, ya sea con imágenes o con videos. Es decir,  algo así como que si no comparte la foto de lo que se va a comer no lo disfrutará tanto. Seguramente habrá algún título tipo “síndrome tal” para esa conducta. Pues es precisamente ese síndrome el que hace a la gente hacer todas las tonterías que hacen. Para la foto, para el vídeo, para las redes sociales, para el like, para el retweet…

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